Especial Fin de Año

Decoración de Fiestas: el desafío de cada temporada

Las tendencias en decoración cambian cada temporada y los festejos de fin de año no son la excepción. Para ayudar con este dilema, tres decoradoras de Estilo Pilar 2010 comparten sus tips y secretos mejor guardados.




Conforme llega fin de año, el frenesí por cumplir con todas las metas pendientes se acelera. De la mano de los actos de fin de curso de los chicos, las reuniones con amigos y colegas que queremos concretar antes del 24 y la compra del regalo perfecto para cada uno, se instala una duda extra: ¿cómo hacer que nuestra propia casa entre en clima festivo? Para ayudar en este punto y aportar nuestro granito de arena, le pedimos ayuda a tres decoradoras presentes en Estilo Pilar 2010. En esta nota, soluciones fáciles para llegar a fin de año con la casa impecable y la ilusión de festejo intacta.

En principio, Silvia Baraglia, dueña del local Simpson Antiques, fue la encargada de recrear la mesa de fin de año, centro de reunión primordial. Siguiendo las ideas puestas en práctica en la propia vidriera de su local, Silvia recomienda armar un conjunto sobrio, que se organice a partir de dos o tres colores puntuales. “Tanto en el arbolito como en la mesa elegimos usar blanco, dorado y rojo, porque son colores de lo más festivos que combinan bien entre sí sin formar una mezcla confusa”, ilustra. A partir de un importante juego de vajilla en blanco y dorado, entonces, se armó una presentación en la cual candelabros con velas rojas y las tiras doradas esparcidas alrededor de los platos son el detalle perfecto. El centro de mesa, en tanto, fue resuelto de modo muy práctico y fácil: un gran copón repleto de bolas navideñas en los mismos tonos. “Simple y alegre, ¡ideal para cualquier casa y a tono aún después de Navidad!”, finaliza Silvia.

 


En sintonía con la idea de armar una mesa distinta, Agustina Dodero y Caterina Amelotti, de Casa Rancho, pensaron en un festejo posible de hacerse al aire libre. “Quisimos armar un fin de año distinto, simple y sin apuro, donde el mismo armado de la mesa sea un programa desde la tarde”, relató Agustina. Para esto, las decoradoras plantearon un despliegue de lo más descontracturado, en el cual más allá de la combinación de los objetos elegidos, lo importante sean los recuerdos y memorias que estos evoquen. “Un mantel divertido, unos jazmines recién cortados, vasos de colores y tacitas de colección pueden armar un conjunto de lo más simpático”, relatan ellas. El arbolito de Navidad, armado en blanco para contrastar con el verde del entorno, también deja evidencia de la frescura de la propuesta: pompones de lana, flores y tarjetas son sólo algunos de sus adornos, dentro de los cuales – y según las chicas- “vale todo aquello con algún significado”.









 



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